BUDA EXPLOTÓ POR VERGÜENZA
Nos encontramos ante una película
completamente realista a la par que triste. La historia narra la inquietud de
una niña por ir a la escuela, situación cotidiana como nosotros conocemos el
mundo. Para ella no resulta nada fácil conseguir su objetivo, en primer lugar
deberá comprar un cuaderno y un lapicero para poder asistir a las clases, esto
la llevará a buscar la manera de conseguir el dinero necesario para ello. Una
vez que cumple este objetivo pone rumbo al lugar que tanto ansia conocer. De
camino, es “atacada” por unos niños quienes destrozan parcialmente su preciado
cuaderno y además la castigan por llevar un pintalabios. La reacción de estos
niños se debe a la superioridad que supone ser hombre en un país afgano y de
tener la libertad de juzgar a la mujer en todo aquello que hace. Este
comportamiento es tan solo una lamentable imitación de todo aquello que hacen
los adultos en este tipo de sociedad.
Baktay, la protagonista de esta
historia, es una niña con claras ambiciones que despiertan su instinto de
supervivencia para enfrentarse a los niños y poder lograr su objetivo.
Saco distintas conclusiones de la
historia relatada:
Todo aquello
que consideramos como primeras necesidades tiene un precio y considero injusto
que los niños deban ser conscientes de ello.
Los niños
imitan en todo momento el comportamiento de la sociedad que les rodea, el resultado son los adultos del mañana.
La capacidad
de lucha para conseguir sus objetivos es infinita cuando hablamos de los niños.
Para
finalizar me gustaría destacar algunas de las frases que han captado mi
atención:
“No me gusta
jugar a la guerra”.
“Muérete, si
no te mueres, no serás libre”.
“No me han
enseñado nada, he aprendido sola”.
Espero que la película os guste
tanto como a mi :)

