jueves, 20 de octubre de 2016

BUDA EXPLOTÓ POR VERGÜENZA

Nos encontramos ante una película completamente realista a la par que triste. La historia narra la inquietud de una niña por ir a la escuela, situación cotidiana como nosotros conocemos el mundo. Para ella no resulta nada fácil conseguir su objetivo, en primer lugar deberá comprar un cuaderno y un lapicero para poder asistir a las clases, esto la llevará a buscar la manera de conseguir el dinero necesario para ello. Una vez que cumple este objetivo pone rumbo al lugar que tanto ansia conocer. De camino, es “atacada” por unos niños quienes destrozan parcialmente su preciado cuaderno y además la castigan por llevar un pintalabios. La reacción de estos niños se debe a la superioridad que supone ser hombre en un país afgano y de tener la libertad de juzgar a la mujer en todo aquello que hace. Este comportamiento es tan solo una lamentable imitación de todo aquello que hacen los adultos en este tipo de sociedad.  
Baktay, la protagonista de esta historia, es una niña con claras ambiciones que despiertan su instinto de supervivencia para enfrentarse a los niños y poder lograr su objetivo.

Saco distintas conclusiones de la historia relatada:
Todo aquello que consideramos como primeras necesidades tiene un precio y considero injusto que los niños deban ser conscientes de ello.
Los niños imitan en todo momento el comportamiento de la sociedad que les rodea,  el resultado son los adultos del mañana.
La capacidad de lucha para conseguir sus objetivos es infinita cuando hablamos de los niños.

 Para finalizar me gustaría destacar algunas de las frases que han captado mi atención:
“No me gusta jugar a la guerra”.
“Muérete, si no te mueres, no serás libre”.
“No me han enseñado nada, he aprendido sola”.


        Espero que la película os guste tanto como a mi :) 




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